Vigo multiplicó sus habitantes en el siglo XVIII por el salazón y la ¡¡¡actividad corsaria!!!

Este fue aproximadamente el Vigo, que se encontraron los primeros catalanes que llegaron a la entonces pequeña población de apenas medio millar de habitantes en la mitad del siglo XVIII (Colección Seoane & Prado)

Este fue aproximadamente el Vigo, que se encontraron los primeros catalanes que llegaron a la entonces pequeña población de apenas medio millar de habitantes en la mitad del siglo XVIII (Colección Seoane & Prado)

Estamos en el siglo XVIII, aquel pueblecito medieval de Vigo que se comenzaba a desarrollar tras muchos años de oscurantismo, intentaba alcanzar el medio millar de habitantes… seguramente en los primeros siglos de nuestra era, bien en con la cultura de los castros o bien coincidiendo con la dominación romana, la comarca viguesa tenía mucha más población, seguramente alrededor de los cinco mil vecinos…

Un hecho histórico va a cambiar el desarrollo del pequeño “Vicus Spacorum”, de Vigo… un grupo de catalanes al mando de Bonaventura Marcó del Pont y Bori, siguiendo las instrucciones del monarca español Carlos III llegan al sur de Galicia con un claro objetivo: desarrollar la mal organizada flota de corsarios de esta zona de España.

El éxito de las campañas de Bonaventura, que era natural de Calella de Palafrugel, es notoria… hasta el punto que es reiteradamente felicitado por Carlos III, Carlos IV… ello unido al trabajo en el salazón en tiempos de paz… provocan que Vigo llegue a tener varios miles de trabajadores que de algún modo trabajen para Marcó del Pont o para otros fomentadores catalanes. La parte del botín capturado a las naves entonces enemigas (británicas básicamente) tiene que ser comerciado para transformarlo en moneda y proceder a los repartos “legales”… Vigo de repente se encuentra exportando a decenas de países mercancía exóticas, lo que provoca un enriquecimiento generalizado y un crecimiento desmesurado de su población, hasta el punto que vislumbra que en pocos años se convertirá en una ciudad con varios miles de habitantes… Vigo se convierte en el referente corsario del norte y noroeste de España… con barcos como el “Príncipe de la Paz” que se convierten en el terror de los barcos ingleses… la flota viguesa al corso, alcanza los dos millares de toneladas…

1711
Se registran los primeros movimientos en Galicia para armar buques de corso. En estas iniciativas siempre se tiene que contar con el apoyo de tripulaciones francesas. El corso en nuestras aguas resurge en los años 1718 al 1720, coincidiendo con las primeras ordenanzas borbónicas. En los años 30 llegan a Vigo burgueses asturianos que dan un nuevo dinamismo al corso.

1741
El 27 de marzo de 1741, el buque corsario “SACRA FAMILIA”, armado en Marín y bajo el mando del Capitán Jerónimo Biquet, avistó al navío inglés “HELLENE” de Londres, un buque de 120 toneladas que llevaba destino a Oporto cargado de diferentes generos muy valiosos, dotado de 16 cañones y que iba a su encuentro para echarlo a pique. A pesar de la inferioridad de tonelaje y medios de combate, no se intimidad Biquet y su tripulación, deplegando el velamen y marchando al encuentro del “Hellene”.

Se inicia la pelea y ya lleva unas cuantas horas de duración, cuando el marino gallego decide lanzarse al abordaje. Arrecia el fuego del enemigo y el “Sacra Familia” recibe unos cuantos cañonazos a lumbre de agua. Comienza el corsario a hacer agua y todo indica que no tardará en irse a pique. Pero el Capitán Biquet consigue llevar su barco hasta la embestida, y echando los ganchos al “Hellene”, anima a sus hombres con ejemplo de su valor, y salta a bordo del navío británico.

Y cuando el “Sacra Familia” se hunde en el Océano, a consecuencia de las vías de agua abiertas por los proyectiles y por los daños que le causara el choque, ya los marineros gallegos están a bordo del “Helene”, cuya dotación estupefacta al ver tamaña audacia, no se defiende apenas y cae prisionera. Ya dueño de la nave enemiga, el Capitán Biquet apareja para Vigo, y entre triunfante en puerto, donde entrega a las autoridades los prisioneros: eran éstos el Capitán Peter Raoul y 18 tripulantes del navío. Las bajas del combate, fueron dos marineros del corsario y el piloto del “Hellene”. En julio de este año se arma en Vigo el primer buque corsario.

Hasta 1748 entraron en el Puerto de Vigo, nada menos que 61 presas, hechas por diferentes barcos corsarios armados por el comercio de esta plaza. En el mismo espacio de tiempo entraron en el Puerto de Baiona 31 presas, valuándose cuatro de éstas, hechas por el bergatín “SAN TELMO Y ANIMAS”, al mando del capitán baionés Barrera, en 90.000 duros.  Terminó aquella guerra y otra vez volvieron los marinos vigueses, como los de los otros puertos españoles, a sus pacíficas tareas del comercio lícito y el de la pesca.

Legajo con la boda del number one de los corsarios con base en Vigo, Marcó del Pont... a la derecha un pasaporte de aquellos tiempos para poder viajar de Cataluña a Galicia (Colección Seoane & Prado)

Legajo con la boda del number one de los corsarios con base en Vigo, Marcó del Pont… a la derecha un pasaporte de aquellos tiempos para poder viajar de Cataluña a Galicia (Colección Seoane & Prado)

1779
A consecuencia del pacto de familia hecho por Carlos III, se declara otra vez la guerra entre España e Inglaterra, y nuevamente volvieron los corsarios a pasear su bravura y audacia por los mares. La Ordenanza del Corso se renueva en el mes de junio. Tan buen negocio llegó a ser el del corso, a pesar de los peligros que tal oficio llevaba aparejados, que pronto se vio aparecer por estas aguas a corsarios franceses y norteamericanos, a los cuales se les prohibió corsear en las costas españolas.

El primero de los corsarios vigueses que se hizo a la mar en esta nueva etapa de sus hazañas, fue el “SAN CARLOS Atrevido”, bajo el mando del capitán Martín Pequeño. Zarpó este buque el primero de noviembre de 1779, y en dos meses hizo seis presas de sal, vino, frutas, duelas, trigo, fardería y carbón. El “San Carlos”, conocido popularmente en Vigo como el “Atrevido”, era un bergatín con 33 tripulantes y estaba armado con 12 cañones pedreros, 2 cañones de a cuatro, 25 fusiles, 20 parejas de pistolas, 25 sables y 12 chuzos.

1780
También este año fue muy provechoso resultados para los corsarios vigueses, pero al año siguiente poco pudieron hacer, a causa de las importantes fuerzas navales que Inglaterra se vio obligada a destacar en estas aguas, para defender su comercio marítimo. Sin embargo, los bravos marineros de la zona de Vigo no se desanimaron, y en los meses de Junio y Julio aún pudieron hacer cuatro presas, a cargo del bergantín “SANTISIMO CRISTO DE LA VICTORIA” mandado por Juan Antonio Martínez con 65 tripulantes y 10 cañones, de la Compañía de Marcó del Pont.

1781
Nuevos bríos cobraron después de estas acciones, y del 31 de Agosto al 2 de Septiembre de 1781, vieron los habitantes de Vigo zarpar de la Ría a los siguientes corsarios: “RAYO”, “CRISTO DE BUENAVISTA Segundo Oliva”, “SAN CARLOS Atrevido” y “SAN ANTONIO Y ANIMAS Gallardo”. Estos corsarios hicieron nueve presas de bacalao, sal, naranjas y otras mercancías. Además entraron en aquel tiempo en Vigo, dos corsarios coruñeses con cinco presas.

Otros buques armados por Marcó del Pont en estos años fueron el quechemarín “NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Magnífico”, de 40 toneladas, mandado por el asturiano Agustín del Toral con una dotación de 40 hombres y 8 cañones de a cuatro. El patache “LA PURISIMA CONCEPCION Galgo” de 57 toneladas, que tenía por capitán a Fernández del Villar y un total de 80 tripulantes. Los bergatines “SAN BUENAVENTURA El Príncipe de Asturias” de 50 toneladas y 14 cañones, mandado por el capitán Sabarte y el “PRINCIPE DE LA PAZ” de 200 toneladas y 159 hombres mandados por el Capitán Estévez.

El equipo de investigación de este trabajo, en la Catedral de Tui examinando documentación histórica del archivo disocesano provinicial (Foto Colección Seoane & Prado)

El equipo de investigación de este trabajo, en la Catedral de Tui examinando documentación histórica del archivo disocesano provinicial (Foto Juan Marcet Miramontes)

1782
Que el corso tenía también sus reveses, es cosa fuera de toda duda. Un corsario vigués y otro marinense, cayeron en poder del enemigo, significando ello una pérdida importante para nuestro comercio, pero no irremediable. El corsario vigués fue el denominado “NUESTRA SEÑORA DEL PATROCINIO”, armado con 20 cañones y con 100 tripulantes, mandado por el Capitán Francisco Aube. Lo había armado la casa comercial de Salvador Pastor y Cia. El de Marín era el “BRAVO”, de 16 cañones pedreros y 60 tripulantes. Pero contra estos reveses, había el número de presas que los otros corsarios hacían, como el llamado “CRISTO DE LA BUENA VICTORIA Oliva” (un escuna de 34 toneladas capitaneado por Francisco Fernández del Villar con una dotación de 44 hombres, armado con 12 cañones de a seis, 13 cañones pedreros, 14 esmeriles, 30 fusiles y 20 parejas de pistolas), que llegó a contar cinco capturas en escasísimo tiempo, armado por la casa Marcó del Pont.

Otros de los barcos importantes de aquellos años eran el bergatín “VIRGEN DEL PORTAL Y SAN BUENAVENTURA” conocido como “Los Tres Hermanos” de 45 toneladas y con 57 hombres en su tripulación; y la basca “PRINCESA DE ASTURIAS La Liebre” de 20 toneladas, mandada por Manuel de la Iglesia con 22 tripulantes y que estaba dotada de 8 cañones de a cuatro.

1783
El 6 de enero de 1783 se hacía a la mar el cutter “VICTORIA”, armado por Marcó del Pont, con 10 cañones, 12 pedreros y 64 tripulantes, mandado por el Capitán Juan Martínez. Y este nuevo corsario de dicha casa, regresaba a puerto con dos bergantines ingleses que había apresado, procedentes de Terranova y que conducían 2400 quintales de bacalao.

Volvió a salir el día 21 de enero, pero aquel mismo día fue atacado por dos corsarios ingleses y tuvo que dirigirse a la costa portuguesa, para no ser apresado. El Capitán del “Victoria” pidió auxilio a unas lanchas portuguesas, que se lo negaron. Y entonces, Juan Martínez, mandó picar los cables y cortar los palos, y se dejó llevar por la mar hacia las rocas, a fin de que sus enemigos no pudieran utilizar ni siquiera el casco de su buque. Pero en cambio salvó toda su tripulación del corsario, el velamen, el armamento y los víveres.

Lejos de desanimarse con este contratiempo, la casa Marcó del Pont, en unión de otros comerciantes de la plaza, armó todavía tres buques más, para continuar en la guerra de corso, que de tan pingües resultados fue para Vigo. En el período 1779-1783 la Casa Marcó del Pont cobraba un total de 13 presas, hasta que finalizaba la contienda por la Paz de Versalles:
- Con bandera británica: 3 bergatines (Bedger, Escaley, Pearl), 2 fragatas (Hopp, Lochart), 1 escuna (Livel), 1 balandra (Peguy), 1 paquebote (Rodney)
- Con bandera portuguesa: 2 paquebotes (San Francisco de Asís, San Juan Bautista), 1 escuna (Nuestra Sra. de los Dolores), 1 bergatín (Nuestra Sra. del Patrocinio), 1 fragata (El Angel del Señor).
Entre otros buques británicos capturados por diversas compañías viguesas al final de la contienda, figuraron los bergatines “Rambler”, “Hoppe Povle”, “Octro” y “Mira”; la goleta “Los Amigos” y la fragata “Arjes”.

1796
En Vigo se concede una patente de corso este año, que son 10 al año siguiente. En 1798 se conceden nueve, seis en 1799, dieciseis en 1800 y tres en 1801. Vigo pasa a tener un tonelaje total de cerca de mil quinientas toneladas lo que representa más del sesenta por ciento del de la flota corsaria del sur de Galicia. El segundo puerto es para el puerto de Baiona con algo más de 400 toneladas, seguidos Pontevedra y Carril con unas 150.
Una decena de “quechamarín”, cuatro “místicos”, tres “lugres” y “diatres”, dos “bergantines”, “goletas”, “vascas” y “cuters” y un “jabeque” y un “patache” conformaban la flota corsaria con base en Vigo en el período 1796-1801. Los principales armadores eran Pedro Abeleira, Bonaventura Marcó del Pont, Pedro Lapaire, Francisco Manuel Menéndez, Joaquín Jorge, Norberto Velázquez Moreno, Manuel Táboas, Juan Antonio Martínez, Francisco González, Lorenzo Llorente, José Antonio Cayro, Bernardo Luis Martínez, José Lluch, Manuel Pastor, José Caminada, Alonso Díez, Manuel de la Fuente, José Sarachaga, José Roura, Angel Rodríguez, Gaspar Martínez y Manuel Pascual.

Texto: Manuel Pedro Seoane
Documentos: Colección Seoane & Prado


Compártelo:

Quizás también te interese...

La captura del “Atlas” por parte del pueblo de Vigo, la gesta naval de la...

Bandera y aguila del “Atlas” que fueron entregados por el pueblo de Vigo a la Armada Este es literalmente el texto de Avelino Ro...

1959: El Reial Club Marítim de Barcelona inaugura su edificio social

El día 23 de mayo de 1959 el Maritim de Barcelona inauguraba su flamante nuevo edificio Así rezaba la prensa catalana de la época: “Ya...

Por primera vez la “Nao Victoria” y el “Galeón Andalucía” a...

La Nao Victoria (Cortesía de Facebook de Javier Rullán Ruano) La Nao Victoria y el Galeón Andalucía atracarán por primera vez en la ciudad d...

Escribe tu comentario

Nombre *

Email *

Comentario

No hay comentarios todavía, ¿te gustaría ser el primero?

Último vídeo

  • Videoteca ND: Proceso de selección del K4 500 que representará a España en las Copas de Europa y Mundo

  • Robapáginas
  • minibanner-7
  • minibanner-6
  • Semana
  • Minibanner-1
  • Minibanner-2
  • minibanner-3
  • minibanner-4
  • minibanner-5

Lo más leído en Náutica Digital